jueves, 14 de febrero de 2008

Obituario de un viaje


Mediante esta carta pretendo hacerle a usted, estimadísimo lector, partícipe del obituario de una maravillosa travesía que tranquilamente, mediante esta, ya termino de velar. Debo insertarme nuevamente en los quehaceres que me darán de comer, y como es sabido, lamentablemente siempre los viajes han de acabar -sino estos no serían viajes y se debiesen catalogar como migraciones- dejándonos un sabor a nostalgia que tiene una exquisita palatividad. No he escrito un periódico donde haya informado regularmente de los acontecimientos sucedidos, pero pretendo entregar un breve resumen de las cuestiones principales que nos entregaron a Juan mi hermano y a mi estos 20 días recorridos, seis mil kilómetros manejados en una incondicional Chevrolet DMAX americana, donde la cartografía incluyó el interminablemente desolado desierto de Atacama en Chile, los departamentos de Potosí, Sucre y Tarija de Bolivia y la línea cordillerana norte de la Argentina. No daré descripciones del quehacer cotidiano, que como imaginará usted sería una alternativa absurda por la particularidad innecesaria y además porque las relaciones que hicimos con otras personas no avanzaron más que los limites existenciales y la necesidad de compañía en las distintas esferas; más bien iré rescatando observaciones y anécdotas sumatorias, develándole los arduos e intrincados secretos de nuestra investigación.

Este fue un viaje en permanente ebullición, donde la secuencia de acciones y paisajes totalmente impredecibles y repletos de drásticos cambios dejan filtrar en la retina ambientes neobarrocos; un paseo con exagerados lenguajes que se captaban entre distintos acentos y una multitud de palabras que se transformaron en un lenguaje nuevo para nosotros. Podría resumir lo drástico de estos cambios el descenso que hicimos desde Purmamarca -diminuto pueblito en el sur de la provincia de Jujuy-Argentina, inserto en la “maravillosa” quebrada de Huamhuaca, 2.000 mts sobre el nivel del mar, lugar seco y de pobre flora que se compensa con una elocuente fauna- a la ciudad de San Salvador de Jujuy, donde en 30 o 50 kilómetros sin exagerar, se ingresa desde el desierto rocoso a la selva subtropical de guacamayas y tabaco, del minimalismo natural a el mas exaltado detalle, del silencio desértico al allegro selvático. Los acontecimientos geográficos que esta ruta propone, junto con la precariedad de los caminos –refiriéndome en este punto a Bolivia- requiere de un vehículo preparado para terrenos rocosos (no encontramos pavimento en Bolivia más que en las grandes ciudades), lluvias intempestivas (el invierno Boliviano no es una broma, nos llovió diariamente; inclusive un día nevó a los 5.000 mts) y alturas que matan radiadores poco preparados. El conductor y copiloto también deben tener ciertas habilidades, entre las que sobresale la paciencia (en hacer 200 kilómetros por las vías bolivianas uno puede demorar tranquilamente 6 a 7 horas de viaje, con un promedio de 30 kms/hra), los conocimientos de mecánica (los cuales nosotros no teníamos, por lo que frente a la adversidad parábamos a camioneros o llamábamos a campesinos llameños para que solucionaran los problemas), sentido de la orientación (entramos a un parque nacional relativamente deshabitado, donde si no tenías un GPS, lo que te quedaba era guiarte por la cordillera, que en la mitad del altiplano pierde la claridad la secuencia con que se distingue por ejemplo camino al sur de Chile), adversidad al riesgo (en un centro de turismo extremo en San Pedro de Atacama cuando fuimos a preguntar acerca de las condiciones del camino por el parque nacional boliviano, vía al Salar de Uyuni, la respuesta de una chica mas bien obesa fue que “no se lo recomendaba a nadie, y menos a unos compatriotas”) y sentido del humor (los partes que nos pasaron en Bolivia fueron dos; el primero por no llevar botiquín de primeros auxilios, el segundo por no tocar la bocina en una intersección en la ciudad de Potosí, donde los semáforos no funcionan y la ley de la selva es la que prima). En definitiva vimos un estanco del mundo actual en completo movimiento.

Fue interesante constatar que es lo que significa el producto interno bruto de un país cuando se compara con el propio, donde la explicación de sobremesa mientras se prepara el viaje, difiere mucho entre la idea que uno se hace y las observaciones con que uno vuelve. Bolivia en el ámbito económico está a años luz de Chile, lugar donde para nosotros fue un agrado consumir ya que los precios eran irrisorios cuando se hacia la transformación a Euros. Descansábamos en buenos hoteles, comíamos en los mejores restoranes, acudíamos a los más prendidos boliches y el diesel no era una preocupación. Si no hubiese sido por la hegemonía económica que Juan ejerció sobre mí, los niveles de consumo se hubiesen disparado; no así los de gasto.

La situación política Boliviana me pareció repleta de irreverencias y perversiones de conceptos, sus cánones cambiantes en diferentes momentos según conveniencias particulares hacen la situación inaguantable. Por un lado el departamento de Sucre pidiendo la capitalía a la Paz, los cuatro departamentos de oriente (los selváticos) el Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija luchando por la autonomía, estos cinco más el departamento de Potosí unidos contra la nueva constitución que Evo Morales acaba de pasar por la cámara baja, un departamento de Cochabamba que intenta mediar entre gobierno e insurgentes, siempre bajo el alero de sus intereses ya que aquí se encuentran las grandes plantaciones de coca que hay en Bolivia. Oururo y La Paz incondicionales a Evo, son los departamentos más pobres de los 9, por lo que su fuerza no es de aguante. Así se ve entonces verdaderas perversiones políticas y abortos de los cánones estándares de funcionamiento, grupos que buscan la turbulencia del caos social para integrarse al proceso de transformación, algunas veces para enriquecer y otras para reducir las vías de salida que se ven en los distintos puntos de batalla. Me pareció sentir que no hay establecido ningún estanco bien dispuesto en el ámbito político-social. La rearticulación Boliviana ya se ha diagnosticado pero al paso que va, me parece que es difícil que logre recuperarse, creo que el tratamiento debe ser cambiado con ayuda internacional para que germinen nuevos retoños, ya que adentro la sopa está bastante estancada.

Este fue un viaje expresivo en el sentido de la facilidad del lenguaje general para entender de qué se trataba el asunto de los lugares por donde pasábamos –siempre he pensado que el viajar por Latinoamérica es una experiencia sencilla y grata para alguien hispanoamericano, es como almorzar entre primos o conversar entre colegas- y sin residuos ya que lo comprimido del tiempo y la cantidad de lugares y kilómetros por recorrer nos exigían rigurosidad y concentración, funcionando mediante un método de tamizaje que conocíamos de la experiencia en un par de viajes anteriores. Así nos seguíamos desplazando entre la 4x4 y la bicicleta que cargamos antes de salir en la pick up; de una frontera a otra, de la cordillera altiplánica y lugares espeluznantes como el salar de Uyuni a las planicies secas, de la homogeneidad del desierto de Atacama a la abundante heterogeneidad de la selva salteña, de los valles vitivinícolas de Cafayate o Lugán a las ruinas de los indios Quilmes, de ciudades universitarias como Sucre la revolucionaria o Tucuman a avejentadas con un pasado mejor como Potosí; y seguimos viviendo estéticamente cada lugar por el que pasamos, en contra de una visión miope que quería convertirlo en una cuestión meramente funcional. Encontramos espacios tan diversos entre lo urbano y lo rural; una contraposición injustamente justa, de déficits y beneficios según por donde se le mire, donde el discurso se fragmenta en diferentes universos; el social, el anti-revolucionario, el urbano, el étnico, el de la violencia espiritual y corporal. Con un pueblo aborigen enriquecido de tradición y cultura milenaria, pero sin acceso a salud ni educación, bocas sindentadas, cultivos rudimentarios, accesos a sus pueblos recónditos, carreteras enterradas en el lodo, casas de adobe y piso de tierra, niños descalzos; en fin, la esencia de la pobreza. Las nociones entonces son dispares y parezco haber sufrido un shock. Resuelvo así mis contradicciones con las visiones que a flor de piel conservo y las que la razón me proporciona, intentando no detenerme entre las teclas de mi computadora y el ventilador que no deja de circular.


Dr. Riesco

miércoles, 26 de diciembre de 2007

LA LIBERTAD, LA RESPONSABILIDAD Y LOS "HUBIERA SIDO DISTINTO SI...": ELIOT, SARTRE Y HABERMAS




LOS HECHOS
Eliot volvía a Estados Unidos el año 1932, su país natal, al que no visitaba desde 1915. En ese viaje, había dejado instrucciones a un abogado para que le tramitara su separación en Inglaterra. A su vuelta al Reino Unido, se negó a volver a vivir con su esposa y decidió vincularse a la Iglesia de Gloucester, compartiendo la vivienda con el cura párroco. La visita a su país natal, a su familia y a los lugares de su infancia debió causar una honda emoción en el poeta, especialmente en el contexto de estos años de inquietud personal, de una especie de conciencia de fracaso perceptible en su visión catastrófica de la ruina de Occidente, en la consideración de su vida con Vivienne, en su propia visión de si mismo como poeta acabado. La visita hubo de despertar en Eliot largas reflexiones sobre “lo que pudo haber sido” disparadas por la reconsideración de las escenas de su infancia y de su adolescencia. Era un momento en el que el futuro se presentaba incierto y no podía construirse sino sobre las ruinas del pasado.

PRIMER CUARTETO BURNT NORTON

What might have been is an abstraction
Remaining a perpetual possibility
Only in a world of speculation.
What might have been and what has been
Point to one end, wich is always present.
Footfalls echo in the memory
Down the passage wich we did not take
Towards the door we never opened
Into the rose-garden.

JEAN PAUL SARTRE – LOS CAMINOS DE LA LIBERTAD - LA EDAD DE LA RAZÓN I

Dice Santiago, abogado, hermano de Mateo, ante la petición de un poco dinero por parte de este último (Mateo tenía varios problemas; estaba por nacer su hijo, tenía algunas deudas y recibía un mísero cheque por su calidad de profesor). El contexto de la conversación descansa en la incapacidad de Mateo de formalizar su matrimonio por una serie de incertidumbres que rodeaban la decisión. Entre ellos, su apatía y las circunstancias que rodeaban a la persona de su prometida, una mujer de la bohemia francesa.

“Pero mírate bien, mi viejo: tienes treinta y cuatro años, el cabello se te cae un poco- cierto que no tanto como a mi-, ya no eres ningún jovencito y la vida bohemia te sienta muy mal. Además, ¿qué es la bohemia? Eso era muy bonito hace cien años, ahora es un puño de extraviados que no son peligrosos para nadie, todos fracasados. Tú has llegado a la edad de la razón. Mateo, has llegado a la edad de la razón o deberías llegar a ella- repitió distraídamente (…) Pongo diez mil francos a disposición si te casas con tu amiga” (P. 111).




JURGEN HABERMAS – FACTICIDAD Y VALIDEZ

“Dicho con pocas palabras, el lugar de la introducción a una vida virtuosa, efectuada por vía de mostración de casos ejemplares, el lugar de los modelos de vida lograda, recomendados para su imitación, pasa a ocuparlo cada vez más decididamente la exigencia abstracta de una apropiación consciente y autocrítica, la exigencia de una asunción responsable de la propia biografía individual, incanjeable y contingente. La interioridad radicalizada queda gravada con la tarea de un autoentendimiento en el que se entrelazan autoconocimiento y decisión existencial. Este desafío a, o exigencia de, agarrar sondeándolas las posibilidades con las que fácticamente damos ahí, pero que resultan determinantes en la acuñación de la propia identidad, lo plasma Heidegger en su fórmula de la existentia como geworfener Entwurf, es decir, como inatacta proiectio, es decir, como `proyecto o proyección de sí que da consigo arrojada ahí`. La irrupción de la reflexión en el proceso biográfico genera un nuevo tipo de tensión entre conciencia de la contingencia, autorreflexión y responsabilidad por la propia existencia individual” (Cap. III. p. 161).

EL ANÁLISIS
Los tres autores citados, Eliot, Sastre y Habermas, aunque en ámbitos distintos, me convocan a un tema absolutamente central de la vida moderna. Los límites de la libertad, difuminados con el advenimiento de una vida propiamente moderna (que es capaz de cuestionarse a si misma, que se ve a si misma desde fuera), nos abrieron posibilidades sin igual. En términos económicos, el costo alternativo nos ha provocado más de alguna mala pasada. Algunos lo han llamado la paradoja de la elección; es decir, a medida que aumenta la posibilidad de elegir entre una u otra opción (desde algo tan simple como comprar un jeans, ir a una fiesta, estar con una mujer o elegir que estudiar), disminuye la capacidad de satisfacción del bien adquirido (es decir, siempre cabe la posibilidad, una vez adquirido el bien, de preguntarse si, de haber elegido otra opción, se estaría más satisfecho). Este artículo es un llamado a la responsabilidad.

Tres consejos a partir de las lecturas:

Eliot: Esa reflexión te puede matar.
Sartre: Uno no puede andar parrillándose la vida entera.
Habermas: La reflexión acerca de la tensión es una opción válida.

Lo importante, creo yo, es intentar, siempre, acercarse lo más posible a las condiciones de sinceridad.

Alberto Coddou.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Pormenores del alcohol:

En tiempos de calor y calma, ya alejándonos de la rutina e insertándonos en tiempos de fiesta, a solo horas de celebrar el nacimiento de Cristo y a días del año nuevo, envueltos en muchas horas dedicadas a la conversa y a la bebida, a las juntas en torno a grandes comidas; hoy propongo una reflexión que salió tras una corta pasada por el Servicio Médico Legal que acabo de terminar, donde las observaciones en tantatología fueron mi gran inspirador en escribir esta columna.

Quizá cuando desde el principio se poseen ideas claras acerca del tema del alcohol y una estabilidad gigante frente a la tentación de una buena parrilla, entremezclada con tintos y birras, morcillas y wiskey, con un fundamento bien sólido en la forma de afrontar el tema, uno se encuentra protegido y estadísticamente tiene menos riesgos de terminar con un problema así. Sumado a esto, si uno crece en la inseguridad o si acaso la ha visto o vivido, después busca desesperadamente la seguridad, sin arriesgarse tanto. Desde ese punto de vista, creo importante debatir el tema y eliminar miles de mitos que se tienen mal impregnados.

Las bebidas alcohólicas se gradúan en grados o porcentaje, que dice del cuociente entre ml de alcohol / 100 ml de la bebida en cuestión. Así entonces:

Cerveza 4,6º
Vino 12-15º
Pisco 30-40º
Ron 40º
Whisky 40º
Tequila 40º
Wodka 40º

Cuando uno se toma un trago, este debe absorberse en el tubo digestivo que lo transfiere a la sangre. La absorción es mínima en mucosa oral, de un 20% en estómago y en torno al 80% en el intestino delgado. La velocidad en que se absorbe el líquido desde que uno se lo toma es de un 50% en los primeros 30 minutos y un 50% en las 3 horas siguientes. A modo de ejemplo, si uno está totalmente borracho, y se está tomando el último trago de la noche, debe saber que le quedan tres horas y media en que seguirá absorbiendo el alcohol ingerido, para luego recién empezar a bajar las dosis sanguinas (lo que se mide en la alcoholemia).

La absorción por el tubo digestivo depende importantemente de si se está con el estómago vacío o lleno, donde en tripas sin alimentos la absorción se ve favorecida en cantidad y rapidez, llegando más temprano y a mayores niveles de alcoholemias versus si se bebe entremezclando esto con comidas ojalá ricas en proteínas y grasas; que al mezclarse con la bebida, enlentecen su absorción y disminuyen la cantidad de trago absorbido ya que se excreta una buena parte con los desechos cuando se va al baño.

Existe un 10% del alcohol que se excreta inalterado en aliento (alcohotest), orina, sudor, leche. En el aliento la aparición inmediata tiene un peak inicial que no corresponde a los niveles reales que se tiene en sangre ya que existe una excesiva evaporación pulmonar que dura hasta 20 minutos post ingestión, cuando los niveles del alcohotest se equiparan a la sangre. Por este fenómeno, lo peor que se puede hacer es tomarse un pencazo justo antes de salir a manejar, ya que si se es detenido y evaluado con una máquina para el aliento, este saldrá equivocadamente superior a los niveles en sangre.

Para limpiarnos del alcohol, este debe ser transformado en un químico excretable por la orina y el encargado de esto es el hígado, que trabaja arduamente cada vez que se nos pasa la mano con los tragos a una velocidad estándar y mantenida de 0,1 a 0,2 g º/1.000 ml de sangre/hr. Es decir la eliminación de la alcoholemia es constante y se puede calcular retrógradamente si es que nos preguntan a qué hora fue que nos tomamos el último trago; donde lo ideal es decir que “me terminé el wiskey y me vine a la casa”. Todos los mitos que se tienen acerca de la leche, de los KGB, del bailar, etc no sirven para nada, y lo único útil es comer un buen pedazo de carne y tomar mucha agua.

Los tomadores crónicos tienen mejor resistencia a altas dosis en la primera parte, esto porque prioriza su hígado -acostumbrado a recibir altas dosis de alcohol- a trabajar en la transformación de este, induciendo una función más eficiente a costa de otras labores hepáticas que se dejarán de lado; y a largo plazo la muerte celular hepática con la famosa cirrosis de los alcohólicos, los que se emborrachan con solo oler colonia.

Como se ha dicho, la alcoholemia es la cantidad de alcohol en la sangre. Se mide en gramos/ 1.000 ml sangre. Esta es función de la cantidad de alcohol absorbido y del tiempo de eliminación. Esta tiene relación directa con los efectos que producen los copetes, especialmente a nivel del sistema nervioso central. La alcoholemia no es influida por medicamentos o la ingesta de alimentos o frutas, ya que la absorción ya se ha producido y el hígado trabajará a una velocidad crucero que es imposible apurarla. Así alcoholemias y efectos:

  • 0 - 0,4 Mínimos efectos a leve euforia
  • 0,5 - 0,9 Disminución de inhibiciones, aumento autoestima, alteraciones de juicio, disminución atención.
  • 1 - 1,4 Confusión mental, inestabilidad emocional, pérdida juicio crítico, disminución de memoria, somnolencia, disminución de capacidad de reacción.
  • 1,5 - 2,9 Pérdida coordinación, confusión mental acentuada, desorientación, alteración del habla y caminar.
  • 3 - 3,9 Acentuada descoordinación, estupor, acentuada disminución en respuesta a estímulo, posible coma.
  • > 4 Anestesia, depresión de respuestas, coma profundo, muerte.

Implicancias legales de la alcoholemia:

0,00 - 0,49 Sin repercusión
0,50 - 0,99 Bajo influencia del alcohol
> 1,00 Ebriedad (delito).


Se puede estimar la alcoholemia matemáticamente si es que no contamos la variable de los alimentos en la absorción, se piensa entonces con una tripa vacía:
Alcoholemia= (gramos de OH ingerido) / (peso en kg x 0,7 o 0,6 en mujeres).
Gramos de OH= (graduación de la bebida x ml ingerido x 0,8) / 100
0,8 es la constante de densidad del alcohol.
Entonces si hacemos el ejercicio; con tres cervezas o con dos piscolas uno ya no podría manejar legalmente si es que se han bebido con la tripa vacía.
Los signos de ebriedad manifiesta son: Alteraciones visuales como pupilas dilatadas y estrabismo (ver doble por la mirada trucha). Dificultad o lentitud de comprensión, enlentecimiento de reflejos, alteraciones del habla y el caminar, alteraciones conductuales como agresividad y desinhibición.

La calibración de las máquinas para el alcohotest varía mucho, por lo que es solo una aproximación a la alcoholemia, que es el gold estándar para diagnosticar ebriedad. Uno legalmente puede negarse a que le tomen en aliento el test y requerir de una alcoholemia. Si la persona no se quiere tomar la alcoholemia se le debe preguntar al fiscal, si este opina que hay que tomársela, esta será tomada a la fuerza.

Con esto pretendo iniciar un diálogo, dando algunas claves médicas que pueden ser enriquecidas en la medida que fuese necesario. También se dan algunas pistas legales que los especialistas podrían corroborar y explicar mejor, para entrar de lleno en el alucinante mundo del alcohol. Entonces ¿debiésemos seguir manejando con unos pencazos?

Dr. Riesco.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Capítulo XXV Del Pudor en Stendhal

Otra vez con Stendhal. El gran escritor, esta vez, nos lleva a reflexionar por una propiedad o característica de las relaciones (que por lo general se adjudica a las mujeres), que usualmente asociamos con la mojigatería o con el conservadurismo. El pudor, tantas veces despreciado en la vida nuestra, parece jugar un rol esencial en la emergencia del amor. Todo parece indicar que eso que cubre o eso que aparentan nuestras mujeres es el verdadero signo (como disolviendo la diferencia entre letra y espíritu, entre teoría y praxis, entre apariencia y esencia). La indexicalidad del pudor, esta vez, nos permite distinguir, como dice Stendhal, la civilización de la barbarie. No se si habrá leido algún tratado de antropología de la época. Solo se que este párrafo me hizo mucho sentido. Esta vez, el CEA, en la reivindicación del pudor. Esta si que les va a gustar a los Edwards.

"Una mujer de Madagascar enseña, sin pensar en ello, lo que aquí más se oculta, pero se moriría de verguenza si tuviera que mostrar el brazo. Resulta evidente, que las tres cuartas partes del pudor son una cosa aprendida. Es acaso la única ley, hija de la civilización, que causa únicamente efectos placenteros.

Se ha observado que las aves de presa se esconden para beber; ello se debe a que, obligadas a sumergir la cabeza en el agua, en ese momento se encuentran indefensas. Después de considerar lo que ocurre en Otaiti, no veo otra explicación natural del pudor.

El amor es el milagro de la civilización. En los pueblos salvajes o demasiado bárbaros, sólo existe amor físico, y de los más groseros.

Y el pudor presta al amor el concurso de la imaginación; esto es darle la vida.

El pudor se lo enseñan las madres a las niñas desde muy pronto y con gran celo: diríase que como por espíritu de cuerpo; es que las mujeres se cuidan por anticipado de la felicidad del amante futuro.

Para una mujer tímida y sensible no debe haber nada peor que el suplicio de haberse permitido, en presencia de un hombre, algo de lo que cree que debe sonrojarse; estoy seguro de que una mujer un poco orgullosa preferiría mil muertes (...)

Es tal la fuerza del pudor, que una mujer llega a descubrirse, ante su amante, antes por los actos que por las palabras".

Alberto Coddou.

martes, 11 de diciembre de 2007

Lección de Cine: Robert Bresson

......Bresson fue un director con personalidad, de una gran singularidad artística. El suyo es un cine hecho de renuncias, ya que en un momento de la historia del séptimo arte en la que se multiplicaban las posibilidades técnicas y artísticas, optó por dejarlas de lado -empezando por el plano secuencia, y se concentró en el trabajo de montaje, un montaje que en vez de romper la acción, buscaba construir una continuidad perceptiva por medio de la comunicación de ideas, en la que su composición plástica ascética y siempre igual a sí misma, reforzaba la cohesión estilística, y el actor era sustituido por un modelo, quien radicalizaba la búsqueda de la verdad interior.
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Bresson consideraba que el cine, en tanto arte independiente, tenía que prescindir de la actuación, en la medida que esta implicaba que las particularidades del teatro se insertaran en un trabajo del todo distinto al que le correspondía, cayendo en la tentación de hacer teatro filmado. El personaje debe ser inexpresivo, procurando un estilo neutral y ajeno, que se presente en la pantalla por su actividad y no por lo que transmite su rostro ni por lo que dice –que sería, como ya se ha dicho, herramientas del teatro. Él cree que en el cine el animal es perfecto como actor, pues no tiene gestos y traduce sus emociones a través de actos (por ejemplo, un perro está contento de ver a una persona porque corre hacia él moviendo la cola).
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......Si el cine no puede basarse en los actores debe basarse en el montaje, un montaje de imágenes y sonidos que sean también inexpresivos –si per se significan algo, no sirven- y es por tanto, en la yuxtaposición de dos imágenes inexpresivas, de dos sonidos neutros, donde aparece el motivo, la idea. Evita la belleza por la belleza –es bello por lo exacto y por su despojamiento, y así lo que importa es la relación entre el hombre y el hombre, el hombre y la cosa, la cosa y la cosa: es el hombre y el objeto troceado, reconstruido en el montaje. El montaje, por tanto, puede permitirse tres herramientas para llevarse a cabo, que son las herramientas propias del cine: el visual, el audio y el espectador.
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Las dos primeras resultan bastante obvias, y sólo debería agregar que nuestro susodicho siempre consideró que si se podía sustituir un sonido por una imagen, se debía hacer. La tercera es, sin embargo, mucho más interesante. Bresson tendió a considerar a la naturaleza como contrincante, y creía que se debía poner en valor a las cosas por separado. Su cine se escinde en elementos y sonidos parciales que en el montaje sólo se reconstruyen en la cabeza del espectador. Así, es orgánico, y lo que actúa en la escena es el cerebro que organiza las ideas concebidas del orden de las imágenes y los sonidos sin expresión. Para esto, usa con mucha frecuencia, escenas enteras de primeros planos, en donde sólo vemos pequeños recuadros de acción, algunos sonidos que provocan nuestra atención, planos siempre fijos que nos advierten del movimiento en que transcurre lo que vemos en parte, imaginamos en parte; este cine está basado en no ver a diferencia de ver: se ve sólo lo necesario –como buen ascético, y la reconstrucción del escenario final, el plano general, sólo existirá en la cabeza de los espectadores. Es por tanto, un cine que necesita del espectador para terminar de rearmar todas las pequeñas pistas, tanto visuales como intelectuales.
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......Me recordé del querido Robert en los días de la crisis de los veinticuatro, cuando devoraba 2666. Bolaño es, por supuesto, todo lo contrario que nuestro amigo Bresson: no es ascético y tiene muchísimo más sentido del humor, tuvo una vida más de carreteras, más de experiencias, y no tuvo inconveniente de volcarse en proyectos ideológicos que don Robert habría mirado con desdén. Sus obras son, como sus vidas, muy distintas. Sin embargo, en algunas líneas del 2666 creí percibir en Bolaño una deconstrucción del lenguaje muy parecida a la de las películas de Bresson, una composición que si bien buscaba objetivos diferentes, tenía una estructura viva, dinámica y digamos, democrática –desde el punto de vista de la participación del espectador, muy parecidas. Un mismo espíritu estético manejado con inteligencia magistral, que permitía, a partir del último de los montajes –el propio, reconstruir y dar vida a un lenguaje coherente y lleno de sentido, a partir de unas cuantas partículas, llamémosle, unas cuantas partículas elementales. Me valgo, por tanto, de la trascripción de uno de los párrafos del 2666 para rendir tributo a dos jóvenes, que de haber sido contemporáneos al CEA, habrían brindado con nosotros, cada uno desde su lado.
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La primera conversación telefónica, la que hizo Pelletier, enpezó de manera dificíl, aunque Espinoza esperaba esa llamada, como si a ambos les costara decirse lo que tarde o temprano iban a tener que decirse. Los veinte minutos iniciales tuvieron un tono trágico en donde la palabra destino se empleó diez veces y la palabra amistad veinticuatro. El nombre de Liz Norton se pronunció cincuenta veces, nueve de ellas en vano. La palabra París se dijo en siete ocasiones. Madrid, en ocho. La palabra amor se pronunció dos veces, una cada uno. La palabra horror se pronunció en seis ocasiones y la palabra felicidad en una (la empleó Espinoza). La palabra resolución se dijo en doce ocasiones. La palabra solipsismo en siete. La palabra eufemismo en diez. La palabra categoría, en singular y en plural, en nueve. La palabra estructuralismo en una (Pelletier). El término literatura norteamericana en tres. Las palabras cena y cenamos y desayuno y sándwich en diecinueve. Las palabras ojos y manos y cabellera en catorce. Después la conversación se hizó más fluida. Pelletier le contó un chiste en alemán a Espinoza y este se rió. Espinoza le contó un chiste en alemán a Pelletier y este también se rió. De hecho ambos se reían envueltos en las ondas o lo que fuera que unía sus voces y sus oídos a través de los campos oscuros y del viento y de las nieves pirenaicas y ríos y carreteras solitarias y los respectivos e interminables suburbios que rodeaban París y Madrid.
.........................................................................p.62, 2666
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(BIBLIOGRAFÍA
* Historia del cine, Román Gubern. Baber, Barcelona 1995.
* Historia del cine, Georges Sadoul. Losange, Buenos Aires 1956.
* El estilo trascendental en el cine: Ozu, Bresson, Dreyer. Paul Shrader. Ediciones JC, Clementine, Madrid 1999.
* Robert Bresson, Rene Briot. Rialp, Madrid 1959.)

lunes, 10 de diciembre de 2007

El rol del PUN (como le dicen los edwards)

Un ser vivo es algo que vive, que tiene vida. ¿Qué significa la vida? Hay dos sentidos de vida: un sentido biográfico, y otro sentido biológico. Aquí nos interesa este último. En 1943, Erwin Schrödinger había dictado unas conferencias sobre la definición de la vida, publicadas al año siguiente con el nombre What is Life? Desde entonces se han propuesto diversas definiciones de vida: metabólica, evolutiva, como reproducción, como complejidad, etc. Aquí, y por un propósito particular, me interesa explayarme sobre la definición termodinámica.
Se que no soy físico, pero me interesa presentar el tema de la manera más clara posible. Para ello, tomo prestado una conferencia de Jesús Mosterín, llamada ¿Qué es la vida? Una perspectiva evolucionaria, incluida en el libro Nuevos Paradigmas a comienzos del tercer milenio, Editorial El Mercurio-Aguilar, pp. 233 y siguientes.
Está vivo cuanto permanece en desequilibrio termodinámico. En efecto, una característica fundamental de los seres vivos- la base de su improbabilidad y excepcionalidad- es su estado de desequilibrio, como había recalcado Schrödinger. El segundo principio de la termodinámica señala que la entropía (la medida física del desorden) de un sistema aislado no puede sino crecer. Como el Universo es un sistema aislado, su entropía se incrementa continuamente; de hecho, aumenta con cada cambio que se produce en el mundo. Este principio explica la tendencia natural de los sistemas a la desorganización y al frío. El agua caliente se enfría (hasta la temperatura ambiente) espontáneamente, pero el agua fría no se calienta por si misma. El café y la leche se mezclan espontáneamente, pero no se separan de por si. Las máquinas se estropean, la ropa se ensucia y la habitación se desordena, casi sin darnos cuenta; pero hace falta una esforzada intervención nuestra para arreglar la máquina, lavar la ropa y ordenar la habitación. Dentro de esta tendencia general del universo hacia el desorden, la desorganización y el frío, los seres vivos representan excepciones locales. Todo organismo es una excepción cósmica, nada a contracorriente, en él se incrementan (o se mantienen) el orden, la organización y la temperatura, y se reduce la entropía. (Esto no contradice en modo alguno al segundo principio, pues los organismos no son sistemas aislados, sino sistemas abiertos hacia su entorno, con el que intercambian constantemente materia y energía). Sin embargo, también hay otros sistemas más abióticos en desequilibrio termodinámico, como el rayo o la capa de ozono (sistemas que no sean los seres vivos propiamente tales).
Del mismo modo, es sorprendente que la atomósfera terrestre contenga simultáneamente y en proporción constante metano (una parte en diez mil) y oxígeno (un veintiun por ciento). En presencia de la luz solar, el oxígeno molecular y el metano reaccionan y producen dióxido de carbono y agua. Para que, a pesar de ello, el oxígeno y el metano se mantengan en esas proporciones estables en el aire, cada año hay que inyectarle mil millones de toneladas de metano (proveniente en gran parte de la fermentación bacteriana en los barros anaerobios y en los intestinos de las termitas, de los rumiantes, e incluso de nuestro queridos punes, peos, o como quieran llamarle, de donde el metano sale a la atmósfera en forma de ventosidades) y el doble de oxígeno (que proviene de la fotosíntesis). El metano actúa de regulador del oxígeno.

Esta no es un post grosero ni mucho menos. Sólo se intenta reivindicar la importancia de nuestros punes, como dicen los Edwards. La maravillosa vida nos muestra, una vez más, que cada pequeña cosa puede tener su propia ciencia, su propio equilibrio. Y es ese misterio al que está abocado el CEA como think thank. Descubrir lo que de verdad, de regularidad, existe en cada caso. Por ello la publicación de papers, power points, y todas esas cosas. Nos interesa develar los misterios, y para eso estamos aquí, develando la importancia de nuestros queridos y amados (en privado) punes.

viernes, 7 de diciembre de 2007

El arte de la parrilla.

No cabe duda que Chile es un país carnívoro por excelencia y específicamente nuestro grupo CEA, junto con ser amantes de la reflexión profunda, creo ver en sus integrantes a muchos sibaritas que se encantan con el buen gusto en especial en la buena mesa. A pesar de las nuevas tendencias alimenticias nuestra sociedad, y los intentos desesperados de muchos por insertar la “fast food”, la gallada sofisticada y la no tan sofisticada sigue optando por la carne. El plato fuerte en una mesa fue, es y seguirá siendo la carne de vacuno, ya sea en como uso cotidiano o en un buen asado a la parrilla para celebrar. A los románticos y aficionados a este alimento les propongo ir un paso más allá y asumir en este tiempo de primavera, con barbacoas de calidad en las casas de nuestros honorables miembros; que entreguemos un espacio protagónico a la carne como al vino, es decir, tratarla como un producto fino que hay que degustar con intensidad, sensibilidad y sabiduría en espacios distendidos y de conversación en esta temporada.

Para ello, es fundamental (a modo de metáfora podría citar al maestro Alejandro cuando el domingo pasado nos dio a entender la importancia del uso sofisticado del lino, en azules y amarillos para esta temporada) aprender a distinguir en las carnes sus colores, texturas, complejos sabores y formas de preparar. Y para esto propongo un curso de Parrilla donde cada uno de los expertos (Foco, la morsa Colún, “Juan Correa” y yo), cada uno con sus criterios y exigencias que difieren del conocimiento popular de los a mi parecer chefs o parrilleros wachaca; hacer cita a los exigentes consumidores de carne del CEA y dar a conocer nuestros secretos.
Por ejemplo, para mí la grasa en el corte es una marca de calidad y nobleza. Mientras más grasa infiltrada en el músculo más sabrosa será la carne y esto es tan importante de saber distinguir a la hora de enfrentarse al frízer de algún supermercado de preferencia, que a mi entender la parrilla se inicia en la elección y la compra por parte del entendido en el super mismo. Otra diferencia es el color de la carne y de la grasa. Un buen pedazo de carne cruda debe ser color rojo-rosácea y jamás de los jamases se debe preferir un trozo de vacuno “bien cocido”, ya que esto desnuda inmediatamente al vulgar consumidor. Además, su grasa debe ser lo más blanca posible, lo que denota una buena calidad de alimentación del animal. Los expertos tampoco gustan de salsas y adornos que encubran el sabor propio de una buena carne y por eso, en mi parrilla el vacuno solo se adereza con una crispis de sal, que se pondrá según el corte que se esté trabajando.

Como especialista en carnes, cortes y fuegos, quiero compartir mis conocimientos con asadores aficionados que gustan del arte de la parrilla, tanto con aquellos chefs del grupo como con los selectos consumidores de refinados paladares y por ello propongo para la pascua del CEA, mañana una primera cátedra introductoria en mi casa a la hora de almuerzo, donde haré entrega de información teórica y técnica para lograr un asado de excelencia, siendo clave saber distinguir y seleccionar los diferentes cortes según criterios de calidad y también aprender a manipular, porcionar y asar el trozo de carne escogido según los diversos puntos de cocción.

Con esto quiero extender lo que he llamado "la experiencia Roby”, es decir, una nueva forma de experimentar, o “vivir” la carne.
William.